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Luis Mariano Rivera Font, poeta de las cosas sencillas con sabor eterno

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Nació en Carúpano en el barrio conocido como Canchunchú Florido el 19 de agosto de 1906, municipio Bermúdez del estado Sucre. Desde pequeño practicó la vida campesina con su papá. Quedó huérfano de madre muy joven, se dedicó entonces a trabajar con su padre para colaborar con el sustento familiar. Tuvo poca educación formal, pero su ingenio e inteligencia natural la sacó a flote para demostrar su capacidad de vivir y de producir letras bonitas donde se regodea por la elogiar a la naturaleza que vivió en sus tiempos. Fue compositor, cantante, poeta y dramaturgo.

Realizó obras de teatro, poemas, canciones que luego le ponía la música con su fiel compañero el cuatro. Formó y fundó grupos musicales por los caminos por donde anduvo. Fue premio nacional de la cultura popular 1991. Compuso muchas canciones El sancocho, Cerecita, Cosas nuestras, mi comay Juana María, la Guácara, Canchunchú florido, Sueño de luz y otros tantos que sonaron por el país. Actor y autor de muchas letras y defensor de nuestro Folclor oriental. Se autodenominó “El cantista” por el trabajo musical que siempre desempeñó.

La Universidad de Oriente (UDO) le otorgó el Doctorado Honoris Causa por su loable labor en función de revalorizar el Folclor, las costumbres y tradiciones del oriente venezolano. Igualmente recibió las órdenes: “Francisco de Miranda”, “Andrés Bello”, “Antonio José de Sucre” todas en su primera clase.  Le grabaron artistas de la talla de: La Orquesta Filarmónica de Londres, Simón Díaz, Serenata Guayanesa, Cecilia Todd y Gualberto Ibarreto. Otro montón de grupos musicales han interpretación sus producciones musicales. Cuando le entregó sus temas musicales a Gualberto Ibarreto lo bautizo “La voz del pueblo”. En Cumaná hay un teatro y un bulevar que llevan su nombre.

 El 15 de marzo de 2002 en su tierra natal Carúpano y a sus 95 años nos dejó el poeta para viajar y construirle poesías a Dios allá en la otra dimensión donde era solicitado. Ya son 19 años que no está entre nosotros Luis Mariano Rivera Font el poeta de las cosas sencillas, pero con sabor eterno.

Dr. José Gregorio Figueroa Delgado (Guápiri-Ñáquiri)

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Encuentro con nuestros cultores populares

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Hernán Marín adelante con lo nuestro

La música folklórica se esparce por todo el territorio del estado Sucre y oriente teniendo como protagonista en esta oportunidad a este virtuoso músico y excelente cantante de los géneros tradicionales Hernán Marín. Este caballero se presenta con un sabor a pueblo que trasmite al público oyente y a todos sus admiradores. Su mensaje musical, su agudo oído y su voz fuerte y clara le ponen a su peculiar estilo las notas musicales con una calidad que provoca escucharlo. Desde muy joven Hernán Marín demostró sus aptitudes increíbles para la música y el canto. Sus inicios lo obligaron a estrenarse en programas de radio que en aquella época presentaban grupos musicales, artistas solistas y el talento vivo era la atracción número uno para crecer como artista. De allí creció para seguir al camino del éxito que le aguardaba. Su padre quería que fuera un profesional universitario y abandonara un poco su carrera artística que se veía comprometida. Se graduó de técnico instrumentista y se marcha a trabajar en las empresas petroleras de Anzoátegui, por allá estuvo laborando durante 12 años. Luego vuelve a Cumaná e integra el Grupo Oriente dirigido por el maestro Santiago Arismendi y formalmente comienza la carrera artística de Hernán Marín impactando al público con su voz y su tremendo talento. En este LP fueron pasados por un filtro varios temas para su grabación final. Por sus inmensas condiciones y su especialidad cantando el género Joropo estribillao se convierte en el Rey del joropo oriental. Hernán Marín conversa en su canto con la mandolina desarrollando una destreza increíble en la interpretación del joropo cotorreao y el joropo estribillao tramao. En este Long Play se luce el maestro Pedro Andrade con la mandolina, participa igualmente el joven contrabajista Luis Enrique González quien colabora arreglando con su talento algunos temas musicales. El sabor folklórico se lo coloca Hernán con su cuatro, su alegría y su exquisito oído. El estado Sucre siempre ha tenido un gran potencial musical que en este trabajo se refleja.

Ficha técnica

Artista: Hernán Marín

Álbum: Adelante con lo nuestro

Año: 1.976

Formato: LP

Producción ejecutiva: Polydor

Estudio: Caracas

Temas musicales

Lado A

1. El Chivo (Merengue con estribillo)

(L y M: Lorenzo Fajardo)

2. Perucho Villarroel-El Caimán (Merengue)

(Recop. Reinaldo López)

3. Recordando a Juan Jiménez (Joropo con estribillo)

(L y M: Pedro Andrade)

4. Ni ná ni ná (Merengue)

(M: Efraín Arteaga)

(L: Otilio Galíndez)

5. El Cangrejo (Merengue)

(L y M: Alí José García)

6. El Curriñatá (Merengue)

(L y M: Alí José García)

Lado B

1. Yamaray (Merengue)

Recop. Jesús R. González

2. La periquita (Merengue)

Recop. Reinaldo López

3. El coro-coro (Joropo oriental)

L: Félix Calderón Chacín

M: Ramón Mago

4. El salto atrás (Merengue)

L y M: Eduardo Serrano

5. La negrita Encarnación (Merengue)

L y M: Alí José García

6. El perro chucuto (Merengue)

L y M: Alí José García

Hernán Marín se convierte entonces en “una voz que enriquece el Folklore”. Adelante con lo nuestro. El disco es cultura.

Dr. José Gregorio Figueroa Delgado (Guápiri-Ñáquiri)

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Manifestación cultural arraigada en oriente

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La cultura popular oriental es muy rica y variada. Dentro de ese arraigo por la tradición aparece el conocido “Velorio de Cruz de Mayo”, expresión cultural ancestral, sembrada en estas tierras donde el conquistador europeo dejó marcadas huellas por los caminos de la vida americana. Esta manifestación cultural se ha comercializado de manera muy descarada. Antes se le decía velorio de cruz ahora “Festival de Galerón” como si eso fuera una competencia entre autores, o como si sólo interpretaran los cantores el galerón. Recuerden que en los cantos de promesas, veneración o pleitesía al sacrosanto madero se le canta: Fulía oriental, Punto y Llanto, Malagueña, Jotas, Gaitas, Galerón y se finaliza (en Cumaná) con el toque y baile del Joropo y Estribillo, ritmo que se quedó para siempre en la Sultana del Manzanares.

La cruz es un emblema del cristianismo, a pesar que se construyó antes de Cristo para castigar a las personas del mal vivir como atracadores, delincuentes, antisociales y otras personas pecadoras. Los corruptos de la época eran paseados por las calles con la cruz a cuestas para que pagaran sus bellaquerías, ingratitudes o travesuras cometidas en las antiguas poblaciones. Los europeos la trajeron a América, fue el símbolo de la primera evangelización continental americana. Comenzó a utilizarse en los caminos para diversificarlos. Se decía agarre la cruz a la derecha, cruce a la izquierda o tome el camino derecho. Más tarde se transformó en un símbolo que les daba buena suerte a los agricultores, a los dueños de haciendas y a los pescadores. En muchas oportunidades el patrón dueño del conuco, le celebraba a sus esclavos o lacayos una fiestecita para darle las gracias y agradecerles los favores concedidos, de esta manera les compensaba lo rendidor que había sido la cosecha.

Los peones entonces cantaban a la cruz versos y ritmos aprendidos: fulías, gaitas orientales, malagueñas rondeñas, poesías mágico-religiosas y además improvisaban galerones. Existen muchos hombres y mujeres con el nombre de Cruz, nacidos el 03 de mayo, cuando esos fulanos cumplían años de nacidos, los amigos hacían unas tarjeticas caseras cerradas y las pasaban entre ellos para celebrar la fiesta de la Cruz conjuntamente con su cumpleaños. Con el devenir del tiempo el homenaje a la Cruz de Mayo se convirtió en un espectacular negocio. Los mercaderes del folklore tomaron la cultura popular transformando sus fines, que inicialmente eran cultivo del alma, un encuentro con la espiritualidad o presentar ante el público la producción del pueblo. En la actualidad la música es grabada, sonada en una miniteca y nadie canta ni toca. La actitud eminentemente comercial eclipsa el folklore, lo arruina, corroe su personalidad, distorsiona el mensaje que se desea transmitir, carcome su esencia. Muchos viven soñando con mayo para montar su evento y ganarse unos abultados cobres, con razón el Grupo “Un Solo Pueblo” canta: La cultura popular /tiene amigos a montones /pero en ella se colean/ los zorros y camaleones/.

Los misioneros sabían de la cruz que se reflejaba en el cielo. Un día sorpresivo decidieron hacerla de madera y rendirle más de cerca la pleitesía. Aparece la cruz plantada en tierra americana que después se multiplicó por pueblos y caseríos. Seguidamente cada casa y cada pueblo se empeñaron en tener su cruz propia para rendirle los tributos ganados, y a la vez la cruz bendijera el hogar donde yacía. La ceremonia religiosa quedó entre la gente y aquellos que no tenían una cruz, invitaban primeramente a la persona que tuviese el santo madero. Nacen los padrinos y madrinas, quienes deben pasearla en calidad de procesión o peregrinación por todo el pueblo hasta llegar a la casa anfitriona. En ese momento se rezan varias Ave María y la Salve que engalanan la caminata.

Los padrinos tienen el gran compromiso de colaborar con dinero en efectivo, levantar el rancho de palmas, traer una “botellita encaletá” para el disfrute festivo y ayudar a montar y desmontar la cruz. Las madrinas colaboran con adornar el local o rancho con portentosos ramilletes de flores y también participan del ascenso y descenso de la venerada. Para subirla las madrinas y padrinos bailan al compás de la fulía oriental, interpretada por un grupo musical, que casi siempre eran gente del pueblo. Una de las letras cantadas para subir la cruz dice: Saludo a la Santa Cruz / bendigo a quien la adornó / bendigo a quien la adornó / quien a la cruz esmaltó. En la ceremonia para bajarla se interpreta otra letra. Son los ángeles del cielo / que van bajando del cielo / que van bajando la cruz / que van bajando la cruz / delante lleva la cruz /.

El velorio representa una expresión cultural genuina que mantiene vigencia entre nuestros pueblos. Es parte del patrimonio histórico heredado de los antepasados. Los Patrimonios Culturales Vivientes, los cronistas y los educadores deben colaborar para que esta celebración colonial mantenga su longevidad en el tiempo.

Dr. José Gregorio Figueroa Delgado (Guápiri-Ñáquiri-Sáquiri)

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Resumen de la vida de José Gregorio Hernández

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Nació en el pueblo de Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Sus padres: Josefa Antonia Cisneros y Benigno Hernández. Cumplidos sus 17 años cuando se graduó de bachiller en Filosofía quería estudiar Derecho, quería ser abogado, pero su papá lo obligó a formarse como médico.

José Gregorio Hernández se mudó a Caracas a estudiar y a formarse en la Universidad Central de Venezuela en el año 1881. Se graduó de médico el 28 de junio de 1888. Luego gracias a una beca concedida por el presidente de la República de Venezuela, Juan Pablo Rojas Paúl se marcha a la Universidad de París a hacer un postgrado.

En París estudia Microscopía, Bacteriología, Histología Normal y Patológica y Fisiología Experimental.

En 1891 regresa de París e ingresa como docente a la Universidad Central de Venezuela donde funda la cátedra de Anatomía Patológica e introdujo en Venezuela el Microscopio enseñando su manejo.

Trabajó durante 27 años de profesor en la escuela de medicina de la Universidad Central de Venezuela. El doctor José Gregorio Hernández era políglota, aprendió francés, inglés, alemán, italiano, portugués, español y tenía nociones del latín. Escribió la obra “Elementos de Bacteriología” en el año 1906. Por antonomasia tuvo formación católica.

Falleció arrollado por un vehículo. El accidente se produjo en Caracas el domingo 29 de junio de 1919 cuando el médico trató de cruzar la calle en la esquina de los Amadores en el sector de La Pastora. Fue impactado por un carro marca Hudson Essex Super Six de los importados por Juan Vicente Gómez para sus ministros y allegados, conducido por el caraqueño y amigo de él Fernando Bustamante Morales quien para ese entonces tenía 25 años de edad, trabajaba como mecánico y vecino del sector. José Gregorio Hernández tenía 54 años de edad cuando falleció, estaba en plena efervescencia de su carrera como médico de los pobres.

Un día antes de su muerte culminó la primera guerra mundial porque José Gregorio Hernández falleció el domingo 29 de junio de 1919 aproximadamente a las 2 y 15 de la tarde. La muerte por arrollamiento vehicular de este eminente médico fue el segundo accidente automovilístico ocasionado en Caracas.

Un poco antes de las 2 de la tarde del domingo 29 de junio le tocó la puerta un vecino para avisarle que una señora estaba muy mal de salud y que lo necesitaban. José Gregorio tomó su sombrero bolsalino, se lo colocó y salió apuradito.  El médico de los pobres pasó por la botica de Amadores retirando el medicamento para la señora anciana, que era de muy bajos recursos económicos y que lo estaba esperando en Cardones.

Fernando Bustamante y José Gregorio Hernández eran buenos amigos e inclusive iban a ser compadres. Al darle el golpe con el vehículo Fernando Bustamante se bajó y junto al señor Vicente Romana Palacios lo ingresaron rápidamente al hospital Vargas. El médico que vino urgentemente para atenderlo fue el doctor Luis Razzetti, quien no pudo hacer nada porque ya había fallecido el doctor José Gregorio Hernández.

El mismo día del accidente José Gregorio Hernández celebraba 31 años que había culminado su carrera de médico cirujano. Tomás García Pompa quien por muchos años ejerció como capellán del Hospital Vargas fue quien impuso al doctor José Gregorio Hernández los santos óleos y le dio la absolución bajo condición.

La señorita Angelina Páez que estaba asomada en la ventana de su casa, contó que al momento de ser impactado por el vehículo el doctor José Gregorio Hernández exclamó: “¡Virgen Santísima!”. Para 1929, el año del accidente, Caracas ya contaba con más de 100 vehículos según censo registrado por las autoridades competentes.  Su entierro tuvo lugar el martes 1° de julio de 1919 en Caracas.

Dr. José Gregorio Figueroa Delgado (Guápiri-Ñáquiri-Sáquiri)

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